martes, 2 de marzo de 2021

Conspiraciones para ganar dinero

"Muchas teorías de conspiración son creadas por organizaciones que también venden algo más que ideas locas", dicen en Deutsche Welle.

Ya lo sabemos: como muchos otros, a través de las plataformas de redes sociales, recolectan datos sobre sus lectores. Y los datos "son el oro del siglo XXI". "La fuente de valor es el trabajo de observación que realiza el público; al fin y al cabo, esta es la actividad que produce la atención del público, que es el bien que se vende", explica a DW Zoe Sherman, profesora del Merrimack College. (ibidem) Pero los conspiracionistas también pueden aprovechar sus ideas para vender productos fraudulentos basados en su teoría.

Es una nueva cadena de suministro y pueden crearse empresas para explotarla, como ya ocurrió con "televangelistas". ¡Un sitio web de este tipo, Infowars.com, tuvo 20 millones de visitas mensuales, financiándose en su mayor parte con la venta de productos fraudulentos!  "Crean complejas cosmologías conspirativas y, en base a ello, venden libros, mercancías y servicios", afirma Clare Birchall, académica del Kings College de Londres. (ibidem)

Lo peor es que algunos medios de comunicación pueden prestarse como escenario, especialmente cuando se mezcla con la política. Y más aún si el político es populista y agrega alguna forma de entretención, lo que los analistas políticos Jaroslaw Kuisz y Karolina Wigura llaman "populistainment".

Referencia
"El negocio de las teorías de conspiración: cómo ganar dinero con las noticias falsas", Deutsche Welle, 26/02/2021.

martes, 23 de febrero de 2021

Conversaciones en el periodismo digital

 La interactividad en la publicación de noticias plantea varios problemas. En los medios tradicionales digitalizados se abrió la recepción de comentarios pero, en muchos casos, se cerró esta posibilidad debido al “mal comportamiento” de los receptores (exceso de mensajes de odio). En las redes sociales significa la posibilidad de entablar un diálogo, una conversación, del periodista con los receptores, lo cual puede ser problemático en un ambiente de masividad. Las mismas plataformas establecieron filtros para evitar los mensajes de odio y muchos medios de prensa han abandonado la publicación de comentarios, que provienen sobretodo de los más fanáticos. Para los periodistas, abre la posibilidad de un diálogo que permite subsanar las distorsiones en el significado transmitido a las cuales hemos aludido anteriormente. 

Facebook y el iPhone "dieron cabida a la aparición de “conversaciones publicadas” que permiten que cualquier integrante de la masa, los hasta entonces espectadores de la comunicación social, pudiera conectarse de forma trazable, compartible y masificable.", dice Eduardo Arriagada, profesor e investigador de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

"Debemos aprovechar que el nuevo espacio permite no solo hablar, nos permite conversar y explicar. Las respuestas y los comentarios del otro nos sirven para ver, tanto si nos estamos dando a entender como para calibrar si nos estamos comunicando bien." (Arriagada, 2021a).

La conversación que puede darse en el ámbito periodístico, después de la publicación de una nota, es esencialmente informal ya que no está reglamentada. “Se construye sobre la marcha, se tiene mayor libertad de expresión y se presenta igualdad de participación entre las personas." (Wikipedia) Pero hay que recordar que la conversación no es posible si todos hablan al mismo tiempo. El periodista puede quedar abrumado si se ve inundado de respuestas. Deberá seleccionar sus interlocutores. Como señala Eduardo Arriagada, la solución es la conformación de comunidades: “Eso requiere conversaciones que solo pueden hacer los periodistas que tengan comunidades en torno a sus cuentas." (@earriagada, 1/02/2021). Y agrega: “Para mi la buena conversación es uno a uno… entiendo que la lógica aquí es que converso con uno delante de terceros, buscando que esos también compartan esa conversación o reaccionen a ella, también uno a uno” (@earriagada, 19/02/2021).

Si el periodista tiene varias decenas de seguidores, podría faltarle el tiempo para leer todas las réplicas. Sería conveniente poder contar con un mecanismo de selección (¿aún por crear?), para concentrarse en los más interesantes. Como para los grupos de trabajo, seis es un buen número - aunque depende de la complejidad del tema y de los argumentos - y más de doce se vuelven inmanejables. Pero el número de observadores importa poco. ¡Esto también requiere que la dirección de prensa otorgue tiempo para este tipo de tarea!

También hay que tener en cuenta que los interlocutores pueden variar según el tema, como nos señaló Eduardo Arriagada en una comunicación personal:

“Los interlocutores válidos cambian y dependen del tema, ellos mismos se presentan mencionando en su tuit al periodista o etiquetando el evento y se validan según la calidad del comentario o aporte que comparten, no es muy distinto a la experiencia real que complementan: cuando el reportero llega al lugar donde ha sucedido una noticia conversa con las personas que estaban allí y luego se comunica con los expertos que manejan detalles del tema.”

Después de una investigación sobre los intercambios en Twitter acerca de las vacunas, señala Arriagada, aludiendo a los receptores:

“La mayor oportunidad surge de la posibilidad inédita de llegar a ellos mediante conversaciones uno a uno, delante del resto. En el caso de Twitter, estos estudios de escucha permiten recuperar los puntos de vista de una persona: En este caso sabremos si es de los que desconfía de una marca de vacunas o de los que cree que el mismo método científico es una conspiración de las farmacéuticas. También nos da su nombre de usuario, por lo que al conversar con ellos lo hacemos delante de sus propias redes, delante de otros escépticos.” (Arriagada, 2021b)

Esto da la posibilidad de dirigirse directamente a los receptores interesados, lo cual “cambia sus autopercepciones en relación con ese interés, haciéndolas más propensas a responder”, dice Sinan Aral.

El fin de una conversación es conseguir “que los interlocutores contribuyan en la construcción de un texto; no lo hacen al mismo tiempo, sino que cada uno tiene su turno de hablar." (Wikipedia). Es una interacción que tiene normalmente una apertura (en nuestro caso, la nota publicada por el periodista), un desarrollo y una conclusión. Para lograr su fin, se necesita empatía ... pero, en este caso, puede ser difícil obtenerla de los interlocutores. Aún así, e incluso si se lo contradice, el periodista debe demostrar aceptación y demostrar el deseo de comprender al otro. ¡Nunca enfrentarse! Encontrar puntos en común es otro elemento importante (Escudero). También se necesita elegir bien las palabras y evitar la emotividad, como agrega Arriagada:

“Las conversaciones delante de terceros —que están atentos y empoderados— pueden tener éxito solo si elegimos con cuidado cada palabra. Lo delicado del tema exige privilegiar teclas desactivadoras así como evitar aquellas que alimentan la emotividad de los que buscamos que se sumen a la conversación." (Arriagada, 2021a)

Así aparece aquí una nueva función: la de administración o manejo (management) de estas conversaciones.

Referencias

Arriagada, E. (2021a): Conversar en las mismas redes para bajar la polarización, Telos, 28/01/2021. https://telos.fundaciontelefonica.com/telos-115-eduardo-arriagada-conversar-en-las-mismas-redes-para-bajar-la-polarizacion/

Arriagada, E. (2021b): Ya no basta con informar, El Mercurio, 8/02/2021.

Escudero, M. (sin fecha): Habilidades par tener una conversación, Videocentro Manuel Escudero. Página Web. https://www.manuelescudero.com/texto-de-videos-psicologia/habilidades-basicas-de-la-conversacion/


Mis agradecimientos al profesor Eduardo Arriagada por sus aportes tanto directos como indirectos a este análisis.

Este texto es un fragmento de un futuro libro sobre "Sistémica del periodismo".

jueves, 3 de diciembre de 2020

Enseñanza universitaria hoy

Desde 1990 considero un error que un docente universitario se dedique a "dictar" contenido en sus clases. Los alumnos saben leer y pueden, por lo tanto, acceder hoy a la mayor parte de las mismas fuentes (en ese entonces era obviamente más difícil) o a los apuntes del profesor. Y las clases pueden desarrollarse de otra manera.



La explosión pandémica a obligado a orientar de este otro modo la docencia, si bien algunos académicos, quizás, aún "dictan" materia por videoconferencia. Pero esta última forma no es en absoluto la más adecuada. Pueden recomendar (u ordenar) una lectura y luego comentarla personal o incluso grupalmente, lo cual sería, sin duda, lo más fácil. Pero existen muchas herramientas que permiten preparar clases de otro modo, desde las "presentaciones" clásicas hasta los "serious games". Estos "juegos serios" mejoran la concentración y favorecen el desarrollo del pensamiento lógico y sistemático, la capacidad deductiva e inductiva, la capacidad analítica, estratégica y de planificación de la acción, la evaluación de situaciones para la toma de decisiones, etc. Según la empresa evaluadora de aplicaciones Capterra, los estudiantes que aprenden a través de contenidos así expuestos obtienen un resultado 9% mayor en conocimientos y 14% superior en habilidades. Recomiendo al respecto mi post "¿Aprender jugando?" de 2015, que expone las diversas opciones y uno que otro ejemplo.  La forma de enseñar cambió con internet/web y la situación actual también lleva a repensar los métodos de evaluación, como ha señalado Ignacio Sánchez, rector PUC:

"Durante lo que va del año, se ha podido aprender sobre la marcha cómo mejorar y aprovechar las clases online. La experiencia ha generado que se considere la opción de cambiar las formas de evaluación." (La Tercera, 21/11)

En mi curso online "La imagen como medio de conocimiento" (año 2000) advertí a los alumnos que no se consideraría la memorización pura de contenidos en las evaluaciones de cada sección. Aunque se hacían preguntas sobre el contenido, o bien se acordaban de este o bien podían buscar la respuesta, lo cual implicaba la capacidad de situar el tema en su contexto y extraer los conceptos centrales (y dentro de un límite de tiempo preestablecido). En otro curso, en 2004, ("Comunicación entre computadores") debían explicar cómo conectarse con otros alumnos de un mismo grupo para buscar y formular una respuesta común (conforme a la temática del curso), algo que hoy, por cierto, no tendría dificultad. Otros mecanismos son también posibles, evidentemente.

También ha sido puesto en evidencia un concepto ya expuesto por Paolo Freire en los años 1960: el profesor es un guía, un "facilitador", ya que el actor principal es el alumno que aprende, lo cual también ha sido recordado por el rector de la Universidad Católica:

“Mucho de lo que hemos avanzado en términos de docencia, de distancia va a quedar. [...] Creo que un profesor ahora es más estimulador del diálogo, un estimulador de comunicación permanente, que un profesor que dicta contenidos desde el púlpito a los estudiantes. Esta relación entre lo virtual y lo presencial, estimulando el trabajo de los estudiantes, yo creo que va a ser el camino.” (La Tercera, 21/11)
Es probale que, incluso una vez que exista una vacuna que facilite la asistencia a clases, el desafío será coordinar la presencialidad con las formas digitales.

Existen tres estrategias que se recomienda emplear durante la codificación del material de estudio para mejorar su recuerdo a largo plazo: la "práctica de recuperación", que alterna pruebas con sesiones de estudio, la "práctica distribuida", que consiste en espaciar el estudio en el tiempo en lugar de concentrar todo en poco tiempo, incluso dejando que el alumno autogestione  su tiempo de estudio; y la "práctica variada", que alterna y mezcla en el estudio diferentes tipos de problemas en vez de estudiarlos en bloques separados. (Dianova y Marín-García, Universidad del País Vasco)
La segunda y la tercera de estas estrategias son las que mejor se pueden aplicar combinando sesiones presenciales con material online preelaborado (texto con tutorial, "serious game", etc.)

Algunas posibles herramientas

* Plataforma
OpenSWAD es una plataforma educativa libre para que alojen los materiales de sus asignaturas presenciales o semipresenciales y para que gestionen y se comuniquen con sus estudiantes. Incluye red social, foros de discusión, actividades, autoevaluación del estudiante a través de pruebas interactivas y consulta individual de calificaciones.

* Trabajos grupales
Additor es un editor online colaborativo gratuito que permite unir un equipo de trabajo (hasta 6 personas simultáneas) para crear conjuntamente cualquier documento. Permite establecer al mismo tiempo una videollamada.

* Videoconferencias
Si bien Zoom tomó la delantera, Microsoft Teams y Google Meet le respondieron permitiendo videollamadas colectivas gratis. Teams  permite ahora sincronizar los chats entre móvil y ordenador. 


* Para crear un video
- Sreenity es una extensión para Chrome capaz de grabar la pantalla, la webcam y agregar notas al mismo tiempo, incluso realizar trazos sobre la pantalla para señalar áreas de forma atractiva, subrayar texto y, en general, interactuar con lo que queramos resaltar. Al finalizar, se obtiene un video listo para grabar y difundir.


 - Filmora9 ofrece biblioteca musical, filtros, cambio de fondo, superposiciones, transiciones, elementos móviles, animaciones, edición de texto, con múltiples posibles formatos de salida. Plan anual us#39.99; versión de prueba gratuita.
 
* Animaciones
- VideoRobot incluye más de 300 plantillas de video listas para usar y personalizables, texto a voz con locuciones masculinas y femeninas, traducción con un solo clic, avatares 3D similares a humanos, combinación posible con otro video, etc. Sin limitación de lo producido, por us$37/mes o us67 permanente.

- Renderforest: ofrece numerosas plantillas para diferentes usos. Opera con escenas que se manejan como un PowerPoint. Hay un "toolkit" especial para videos educativos. Gratis hasta 300MB. 20GB por us$7.99/mes (15 minutos de video).
 
- Plotagon Story, para desktop o teléfono Andoid, permite agregar una animación a un texto ("Turn Text into Film") creando un personaje, grabando voz y agregando música y efectos. us$27/año para uso académico.
 
* Encuestas (o pruebas)
- Lo más simple (y gratis) es sin duda el sistema de Google ("Forms"), que exige sin embargo que todos tengan una cuenta de Gmail. Genera una planilla con las respuestas.
-  PollsGo está pensada para compartir encuestas en WhatsApp. Se puede programar desde el PC; se obtiene un link a difundir por WhatsApp.
- Pollie, para instalar en iPhone y Android, es gratuito y sirve para crear encuestas y votar online desde WhatsApp, Facebook, Twitter y otras aplicaciones móviles. Para votar no se necesita instalar la app, sólo hacer clic en el enlace de la respuesta. Admite varias respuestas, imágenes, una fecha de caducidad para el voto, respuestas sugeridas por los votantes y permite limitar los votantes a través de cuentas de correo concretas y con una contraseña.

* Archivo (y respaldos)
Si en su universidad le dan poco espacio de servidor para archivar sus documentos, recuerde que Google Drive le da 15GB gratis y 30GB por 6 dólares mensuales o almacenamiento ilimitado por 12 dólares mensuales. La ventaja es que puede generar un link por cada documento permitiendo que sus alumnos lo descarguen. Dropbox ofrece 2GB de almacenamiento gratuito y hasta 3TB por 9.99 USD al mes (para solo 1 usuario).

Recuerde que las imágenes y la música son excelentes ayudas para memorizar así que ilustre sus clases y póngale música de fondo a sus videos (averigue qué tipo de música le gusta más a sus alumnos).

* Profesores del futuro
Ya se ha empezado a programar "autómatas profesores", gracias al uso de inteligencia artificial e  investigadores de la Escuela de Comunicación y Medios Nicholson de la Universidad de Florida Central, están estudiando las percepciones de los estudiantes sobre ellos (investigación publicada en el International Journal of Human-Computer Interaction).
 "Los profesores basados en IA pueden ayudar a aliviar la carga de los maestros en aquellas tareas que son repetitivas, como responder preguntas frecuentes o repasar contenidos vistos de antemano en una clase. Los profesores a menudo invierten mucho tiempo en tareas que pueden ser automatizadas." (IntelDig, 25/11/2020)

Revise también mi post "Enseñar para mañana" , mi texto "La hipernovela como método de e-learning" y su complemento "Cómo construir hipernovelas".